IMG_0252¿Qué volverías a hacer igual si tuvieras que volver a vivir tu vida?, ¿Y qué cambiarías?

Imagina que vuelves a nacer sabiendo lo que sabes hoy pero repitiendo la misma vida, ¿qué crees que harías diferente?

Érase una vez un reino en el que habitaba un gran mago  que había vivido ya 600 años. Una vez al año seleccionaba a dos personas en su lecho de muerte para concederles la posibilidad de cambiar las cosas de su pasado que les hiciesen daño o no les gustasen y volver a vivir su vida.

Año tras año, los dos elegidos tomaban decisiones como pasar más tiempo con sus padres ya fallecidos, eliminar relaciones que les habían hecho mucho daño, aprovechar oportunidades que dejaron pasar, viajar más, beber menos, conducir más despacio, evitar accidentes, deshacer peleas, sacar de su historía a todos aquellos con los que habían compartido etapas dolorosas… 

100 años después el mago estaba a punto de darse por vencido. Decía “Estos mortales no aprenden ni quieren aprender”

La mayoría de las personas, hacían cola para poder volver a repetir sus vidas. Esto alteraba lo ocurrido y volvían a desarrollar vidas similares a las que habían tenido hasta el momento. Quizá no sucedían exactamente las mismas cosas pero volvían a enfrentarse a las mismas lecciones una y otra vez.

Un buen día, el mago estaba dándo un paseo y descubrió a un jóven que sentado en una hamaca en el porche de su casa silvaba mientras disfrutaba de un té al aire libre. 

El jóven a pesar de su genial actitud tenía muy mal aspecto y el mago quiso preguntarle por qué era de esta manera.

* Jóven, ¿por qué silvas y tarareas si está claro que no te encuentras bien?

– Tengo una enfermedad que me mantiene con mucho dolor como consecuencia de haber tenído un fuerte accidente de tráfico que lesionó mi médula espinal. Pero eso no hace al Sol ni a las flores menos bonitas. Eso no quita valor al té que me prepara mi madre con todo su amor cada mañana, ni al canto de los pájaros alrededor del porche.

Señor, yo me siento enfermo pero muy afortunado. Tengo todo lo que necesito. Hay personas trabajando para que yo disponga de medicinas para mi dolor en el pueblo, mis amigos y familia me apoyan en todo, mis animales me hacen compañía cuando paso largas noches insufribles, y todo esto me da fuerzas para tratar de rehabilitarme. 

Por ejemplo, hace dos años cuando ocurrió el accidente me hundí, me ví postrado en una cama sin ganas de vivir y me quedé allí durante meses pensando que mi vida se había terminado.

Con el tiempo empecé a leer textos de los grandes maestros del mundo que me traía mi hermana para entretenerme en las largas horas de espera que pasaba cada día hasta que llegaba alguien y me ayudaba a moverme.

Descubrí, que cuando yo le contaba a mi mente que se había acabado mi vida y que me había rendido, tenía mucho más dolor y además me desesperaba. En cambio, cuando hacía el esfuerzo de levantarme de la cama y arrastrarme hasta mi silla me sentía poderoso.

Comencé a hacer los ejercicios de mis libros. Cada mañana al levantarme daba las gracias por lo que tengo por pequeño o poco que fuese, después hacía mis afirmaciones ante el espejo y me repetía cuánto me amaba y cuánto creía en mí, aunque muchos días fuese mentira.

Creo que mi cerebro se lo creyó porque empecé a sentirme ilusionado. Poco a poco trabajé el hecho de visualizarme moviéndome hasta que llegué a poder salir al porche con ayuda de este bastón yo sólo.

Quizá a usted le parezca una tontería, pero para mí llegar hasta aquí es un gran logro. Por eso tarareo y silvo, porque soy feliz y ahora me siento realmente mucho más fuerte y capáz que antes del accidente que me sentía un pobre alma más al tun tun de la vida.

¿Vé usted aquel árbol?

Es mi próximo objetivo. He aprendido en mis libros que para que un sueño sea realizable necesita tener PLAZO, así que me he dado un año para avanzar estos próximos 100 metros cada mañana.

Para que mi objetivo sea ESPECÍFICO lo he formulado en positivo y muy concreto. “Cada día avanzaré como mínimo 3 pasos extra y volveré atrás para entrenarme y me propongo haber llegado al árbol en máximo doce meses”

Para que sea MEDIBLE iré anotando mis progresos y los obstáculos que me encuentre para aprender a salvarlos también el día que quiera ir más lejos.

Para mi es ALCANZABLE porque me siento capáz de hacerlo con persistencia y un lenguaje interior sano y positivo.Ya no me critíco ni me digo cosas feas. Ya no me quejo. Uso toda mi energía en mejorar.

Y es REALISTA porque creo que si he llegado hasta aquí podré llegar hasta allí y porque creo que me he dado plazo de sobra.

El mago, alucinado por la sonrisa y la seguridad con las que hablaba el campesino, volvió a preguntarle.

* ¿Y qué hará cuando llegue?

– Ponerme otro objetivo contestó él. Eso es vivir, avanzar y aprender.

* ¡No se hable más!, gritó el mago. Este año sólo usted será seleccionado para volver atrás y cambiar su vida. ¡El esfuerzo que hace lo merece!Le voy a dar la oportunidad de hacerlo ¿qué le parece?

– Le agradezco…, dijo el jóven campesino. Pero no estoy interesado.

Verá…Mi vida ya cambió el día que YO dejé de sabotearla maestro mago. Si volviese atrás y no tuviese el accidente hoy no sería quien soy. No habría aprendido a valorar el calor y la ternura con que me aprecian mi familia y amigos. No habría disfrutado del color de la primavera ni habría pasado horas pintando el maravilloso paisaje nevado de invierno el año pasado desde la ventana de mi dormitorio. No sabría que cada pájaro tiene un timbre distinto al cantar, ni habría jugado más de 100 partidas de cartas con mis abuelos.

En fin, que no sabría lo que es la vida realmente y no sería quien soy hoy después de lo vivido.

Antes de que todo esto pasase yo corría de un lado a otro dando tumbos en las relaciones, no leía, veía la tele para “desconectar”, no soñaba porque creía que soñar era poco realista, no disfrutaba de las pequeñas cosas, conducía rápido y con estrés…. Apenas besaba a mi madre y pocas veces dije te quiero de verdad a alguien. Aquel accidente me despertó…

Yo no quiero cambiar mi pasado porque mi pasado es lo que me cambió a mí, pero gracias.

200 años después era la primera vez que se le negaba alguien, pensó el mago. Se despidió cabizbajo y pensativo dándole las gracias al campesino.

La noche siguiente el mago murió y dejó escrita una carta para el campesino dentro de un paquete.

* “Querido jóven, ayer me diste la lección más importante de toda mi éxistencia, que la mágia está dentro de nosotros y no fuera. Por ello ahora que me siento débil y se me acaba el tiempo, quisiera dejarte mi bien más preciado, mi barita. Sé que tu sabrás que hacer con ella. Gracias de corazón, ahora voy a descansar en paz.”

El campesino, decidió enterrar la barita porque pensaba que las cosas fáciles sólo convertían al ser humano en un inutil sin sentido que vagaba por el mundo y decidió que escribiría este cuento. 

Y allí bajo tierra está desde entonces la barita mágica que todo puede cambiar salvo nuestro amor propio, bajo aquel árbol, los pajaritos que viven en él, y el Sol que lo ilumina.

Si algún día la encuentras tendrás la posibilidad de cambiar el pasado y dejar de ser para siempre quien eres hoy. ¿Tan poco te gustas?

Si tu objetivo es transformar tu vida en lo que de verdad quieres , puedes solicitar una toma de contacto gratuita conmigo por Skype, solo tienes que mandarme un email a protagonizatuvida@gmail.com.

Puedes ver el coste de las sesiones conmigo aquí.

Puedes ver algunos testimonios de personas que me han elegido como coach aquí, y aquí, y aquí, y aquí

Gracias por seguir el blog, si lo deseas puedes suscribirte a las actalizaciones para poder ver cada nuevo artículo a través de en enlace que encontrarás en la columna de la derecha de la página.