Se abre un nuevo día de sol iluminándome…

Dos acontecimientos actúan como catalizadores en mi corazón, y el bolígrafo toma vida en mis manos.

Hace sólo un par de días, él perdió la vida…Se lo llevó un accidente que ninguno esperábamos. Apenas tendría ventipocos años… El Universo es así de  caprichoso y no concibo la comprensión en algo así… Descanses en Paz Vasco, con todo mi corazón.

Me pregunto qué pasaría, si en lugar de estar permanentemente enfocados en lo que no tenemos, filtrásemos nuestros pensamientos hacia lo que la vida SI nos regala…

Hoy he compartido conversación con una de mis sabias favoritas, y digo sabia, porque lo es, pues su sabiduría es innata, fruto de su capacidad natural de aprendizaje.

Estoy segura de que el conocimiento que me ha transmitido ya estaba dentro de mí, pero necesitaba que alguien tocase el resorte que lo despertase… Gracias amiga.

Y regreso al tema en cuestión.  ¿Qué ocurriría si en lugar de estar enfocados, si en vez de dejarnos llevar por tantos pensamientos, suposiciones, disertaciones… sobre como han de  o deberían de ser las cosas en nuestras respectivas vidas, nos parásemos a mirar el detalle de cómo son en este momento?

Pero de cómo son de verdad!

A disfrutar y degustar, el sabor, el olor y el color de lo que tenemos y no a pensar en lo que creemos, y sólo es una creencia, que nos haría falta.

La fortuna, la exclusividad, la riqueza, de lo que nos rodea, de lo que sólo nosotros percibimos.

Y es que es muy fácil,  muy muy fácil, echar a correr como el viento, con toda esa maraña de pensamientos que surgen cuando tienes miedo y te dejas enredar, por esas convicciones sociales,  de lo que hay que ser, y lo que hay que tener, y cómo deben ser las cosas.

¿Cómo deben ser las relaciones, cómo debe ser la vida, cómo debe ser el día a día, lo que deberíamos estar haciendo, cómo deberíamos portarnos, cómo deberíamos pensar, cómo deberíamos sentirnos, cómo deberíamos reaccionar ante una determinada situación, cómo manejar las emociones, cómo sentir, cómo no sentir, qué tipo de relaciones tener, cuáles mantener, cuáles desechar, cómo mantenerlo todo controlado, qué debemos consentir y qué no, qué significa esto o lo otro?¿ Por qué  nos sentimos así?

¿Por qué tanta pérdida de energía en algo que no tiene importancia, pues esta fuera de nuestro control, y al fin y al cabo, resulta una increíble pérdida de tiempo y recursos?

¿Somos conscientes de que mañana esa situación puede cambiar, o puede que el otro sencillamente ya no esté?

Es muy fácil cuestionar y vivir en desequilibrio, y también muy incómodo y muy común desgraciadamente. Nos convierte en victimas de nuestra mente y nos incapacita para disfrutar de nuestras circunstancias tal cual son, perfectas en esencia, aunque no queramos verlo. Porque al fin y al cabo, son las que nosotros mismos hemos creado con nuestra mente.

Y mientras perdemos un tiempo precioso en quejarnos y en darle vueltas a la cabecita… la vida se va pasando, y con ella las personas y los momentos que jamás volverán.

No se trata de conformarse sino de disfrutar. No es estar dentro del redil, es saborear la hierba que hay dentro mientras miramos al horizonte.

Entiendo que aprendimos a hacerlo de forma algo diferente, pero hoy tenemos la oportunidad de crear una forma distinta de degustar la vida y no dejarla pasar en la queja y el lamento.

Creo que me estoy acercando hacia un nuevo concepto en mi mente: No tengo nada de lo que quejarme, mi realidad es absolutamente perfecta tal y como es, tengo fe en que tengo exactamente lo que quiero, estoy donde quiero, rodeada de la gente que yo he querido, haciendo lo que yo he buscado, viviendo en el ahora que yo he creado. En el fondo mis relaciones son las que quiero, no tengo otras porque no quiero, me rodeo de quien de verdad deseo, vivo haciendo lo que me gusta y cuando no me gusta elijo cambiar, estoy aprendiendo, disfrutando de mis tiempos…

¿Me pregunto qué pasaría si en lugar de focalizar nuestra energía permanentemente sobre nuestros miedos, fantasmas y vacíos, aprendiésemos a hacerlo, sobre nuestra seguridad y fe en que todo forma parte del camino, y que este se dibuja solo?

Sobre la maravilla de que lo que tenemos nos permite a su vez llegar a tener otras cosas, vivir otras experiencias, sucumbir a otros sentimientos.

No importa qué pasará mañana si soltamos el control, dejamos de manejar el estado, y confiamos de verdad en que todo está bien como está. La realidad, así como es, es un regalo que nos permite experimentar.

La vida es más sabia que mi conciencia. Soltar el control. Activar la fe.

No quiero vivir echando candados, quiero disfrutar, estoy dispuesta a soltar, a abrir las cadenas que yo misma he cerrado.

Porque igual mañana no existe.

Aprendiz de todo, maestra de nada.

Marta.