natalia

” Estaba en un momento muy bajo a todos los niveles. Perdida, sin salida de ningún tipo, sin expectativas y lo peor de todo, sin una pizca de autoestima. Nunca sabes lo mal que puedes querer a alguien, hasta que descubres que ese alguien eres tú mismo.

Por desgracia, la familia, la escuela, el trabajo, la sociedad… refuerzan ese sentimiento como algo correcto y como un dogma inamovible: nos enseñan que en esta vida lo correcto es sufrir, que unos tienen la buena estrella y otros seremos “los estrellados”, nos llaman, y que frente a eso NO SE PUEDE HACER NADA.

Pero un buen día, cuando uno ya casi no sabe ni mirarse al espejo descubre a Marta. Alguien que te asegura que dentro de ti existe una versión estupenda, productiva, capaz y que puedes incluso llegar a adorar.  Cuántas veces oímos que debemos coger las riendas de nuestra vida, y sin embargo, ni tenemos fuerzas para agarrarlas ni sabemos cuáles son los cabos que debemos asir. Marta es esa persona que te los enseña. A base de preguntas tú te vas descubriendo a ti mismo. Descubres cual es la rienda que quieres verdaderamente agarrar con fuerza y no soltar, así como aquellas que ya no hacen más que estorbar en tu vida y que te empeñas en tener ahí molestando, desordenadas y que definitivamente debes apartar ya.

Lo que nos atormenta no es si el camino es largo o difícil, lo que nos desespera es que realmente no sabemos cuál es la dirección que debemos tomar. Uno debe salir del laberinto para mirarlo desde arriba y poder trazar la salida, desde dentro es muy difícil. Uno descubre también que en este camino tiene derecho a dejarse caer sin sentirse un fracasado. Es muy bueno descansar, llorar, quedarse a solas un momento con uno mismo que es maravilloso y luego levantarse y seguir remando. La madre de una amiga mía siempre me dice que en esta vida, tan bueno es reír como llorar, y yo digo que no solamente es bueno, sino que si está inventado será para algo. Uno tiene derecho a vivir las alegrías con la misma intensidad con la que sufre sus penas. 

Comencé mi andadura sin trabajo, sin esperanza, sin nada de cariño por mi persona  y dando muy poco valor a lo que tenía y a lo que había conseguido hasta el momento. Demasiadas ramas en mi camino, demasiada desorientación… Conozco a Marta y me da dos herramientas: un hacha para cortar las ramas que no hacen más que interrumpirme el camino y una linterna para alumbrar el sendero cuando se ponga oscuro. Hoy, todavía sin un puesto fijo (ni falta que hace) tengo claro hacia dónde puedo caminar y estoy satisfecha con

todo lo que he conseguido y aprendido en este camino que me ha sido tan pedregoso y que tantas heridas me ha hecho. Tengo mi propio grupo de música donde saco lo mejor de mí misma, características como constancia, entusiasmo, liderazgo, creatividad, energía… Cosas que eran tan contrarias a mí que todavía no me puedo creer que estuviesen dormidas adentro. Las relaciones con mis allegados han mejorado en un 100% y el camino, aunque sigue siendo pedregoso (¿por qué no?), lleva la luz del sol que me ilumina y el frescor de la lluvia que me regenera. No existe el error sino el aprendizaje y todo lo que sucede, a mal que nos parezca hoy, no es más que parte del sendero que nos lleva a donde queremos ir, y todo pasa en el momento que tiene que pasar. Disfruta del camino, si sólo miras adelante probablemente no veas más que un horizonte borroso, pero a los lados hay cosas maravillosas que te estás perdiendo, personas que no estás disfrutando lo suficiente y a los que probablemente les estás privando de la maravillosa persona que eres.

Date cuenta, que si realmente llegas a esa ansiada meta que persigues y en la que gastas tantas energías, aún no sabiendo muy bien cuál es esa meta, lo que te llevarás serán todas las anécdotas y todos los recuerdos que hayas recogido en tu sendero. No te lo pierdas, mereces disfrutarlo. Quizás en toda esta película, lo más importante es ser conscientes de quién es el verdadero protagonista de nuestra propia vida. Dejar ya de ser unos meros figurantes de otros. Hoy es el día, ¿por qué aplazarlo?

Solo me queda hablaros un poquito de Marta, y de ella sólo puedo decir que es una persona espléndida, atenta, amable y muy paciente. Uno se llega a sentir culpable de tenerla tanto a su lado y de acaparar tanta bondad. Muchas gracias por todo Marta, sabes que hoy por hoy, eres mucho más para mí que una coach. Enhorabuena por este proyecto y mucha suerte de corazón, te la mereces.”