coaching miedoIdentificar nuestros miedos, nos ayuda a liberarnos de ellos y a fortalecer nuestra confianza en nosotros mismos.

 

El miedo lo podemos afrontar desde una posición de líderes de nuestras vidas, o de victimas. Al fin y al cabo, nuestro miedo, es una emoción de protección, sentimos que algo podría hacernos daño y la emoción nos pone en alerta.

 

Pero podemos responder a esa alerta paralizándonos y dejando que nos venza, o podemos escuchar lo que hay detrás de cada miedo, de qué nos está avisando, y emprender una acción a pesar de ello.

Hoy te dejo un ejercicio para desactivar tus miedos.

 

Escribe, cuál es tu mayor miedo en:

– El amor:
– El trabajo:
– Las amistades:
– La familia:
– Las relaciones sociales:
– Tu situación actual:
– Tu economía:
– Tu edad:
– Tu salud:
– Tu crecimiento personal:

Si se te ocurre algún área nueva, inclúyela.

Ahora, abajo de tus mayores miedos, escribe de qué te está intentando proteger cada uno de ellos. ¿qué es lo que tiendes a hacer cuando surge el miedo? ¿qué te dices a ti mism@? ¿de qué está intentando protegerte?

Después, toma las riendas de tu vida, y 1. decide que acción tomarás para afrontarlo que te lleve hacia lo que deseas y comprométete contigo mism@ a llevarla a cabo cuando el miedo aparezca, 2. En qué y cómo te beneficiará superar ese miedo, y si es necesario toma nota de ellas y lleva una pequeña tarjetita que puedas releer cuando lo veas necesario.

Ejemplos:

“Tengo miedo a quedarme solo” :

– Inicio muchas relaciones, y nunca me doy un tiempo superior a un mes para mi mism@. Me está protegiendo de pasar tiempo conmigo, porque en el fondo temo quedarme a solas conmigo.

– Decido darme un tiempo de x meses para conocerme a mi mismo, atreverme a estar sol@ porque se que primero he de enamorarme de mi y disfrutar de estar conmigo.

– Aprender a estar conmigo me ayudará a no saltar de relación en relación, a tomar mejores decisiones, averiguar lo que quiero y disfrutar de la vida sol@ o acompañad@.
“Temo quedarme a solas conmigo”
– Me protege de conocerme mejor y averiguar quien soy, mi autoestima está baja y temo encontrarme dentro de mi a alguien que no me guste, no me quiero mucho, jamás podría ponerme ante un espejo y decirme que me quiero , me admiro y me valoro, porque soy maravillos@, ya que no me lo creo.

– Decido comenzar a hacer el ejercicio de hablarme frente al espejo cada día, y buscar maneras de conocerme mejor a mi mism@. Nada hará que esta vez no lo consiga.

– Si lo consigo, nunca más me agobiaré, me sentiré más segur@, y elegiré mejor. Además disfrutaré de los tiempos a solas.
Usa tu cuerpo cuando el miedo surja.Relájalo, muevelo, lo que sea mientras cambies tu gesto y movimiento del todo.  Si quieres aprender a hacerlo, primero observa cómo se coloca tu cuerpo, dónde se coloca el miedo en el, qué reacciones tienes y cómo te comportas cuando aparece, y prueba una de estas tres acciones para desactivarlo:

1. Cuando aparece, dedica uno o dos minutos a imaginar al miedo como un objeto, o símbolo de lo que representa, juega con el en tu mente, colócale una etiqueta de agradecimiento por haber intentado protegerte, luego arrugalo o doblalo muy chuquitito, y deshazte de el en tu mente lanzándolo a una papelera, la boca de un volcán o lo que te surja, de fondo trata de tararear una canción que te dé fuerza y positividad en ese momento como banda sonora.
2. Baila. Baila. Baila.
3. Escribe el miedo en un papel, o píntalo  cuestionalo si realmente necesitas protegerte de eso, o es una excusa para mantenerte en tu zona de confort, ponte el papel en el pecho, agradece su protección, y deshazte de el diciendo “me libero de ti, del resentimiento, de mi enfado, de mis culpas. Me libero de ti miedo, porque estoy a salvo y no existe el fracaso, solo el aprendizaje”

 

Si tienes dudas, cuenta conmigo.

Marta